De esos días en los que uno no está triste, pero no hay tampoco motivos que llenen el corazón de fuerzas o ganas. De esos días donde uno siente el peso de la normalidad, de lo poco excitante, del tedio y de lo común sobre sus hombros y de repente trata de cambiar las cosas pero ninguno de los esfuerzos es suficiente para hacerte repentinamente feliz. En esos días en los que te das cuenta que todavía hay personas buenas, pero su bondad no te toca el corazón y en los que de repente lo que solía emocionarte ya no logra trascender a ningún nivel. En esos días es cuando hay que sembrar muchas cosas, son los días para darse cuenta como cambia la vida y para actuar en pos de cosas que traigan mayores satisfacciones. No son días para conducir hacia la depresión o hacia la aburrición, si no para tratar de hacer algo que cambie el rumbo de tu mañana, algo que empiece a darle una nueva forma a tu vida, aunque en el hoy parezca imposible cambiar la rutina. Es muy posible que los resultados de e...
Este es el espacio por el cual quiero compartir con el mundo lo que me pasa por la cabeza...